Por más que lo he intentado...
... no he conseguido recuperar la contraseña de mi anterior "blog", el que me troleó y más tarde jaqueó un viejo colega, Pablo; además de que está muy extendido ya y el sistema de edición sería demasiado laborioso para mi actual sustancia.
A los escépticos recalcitrantes debo pedirles disculpas por lo que hicieron Pablo y compañía con mi otro blog, de lo cual no me considero culpable salvo por un exceso de confianza en el prójimo. En mi descargo diré que ya me he caído del burro entre palmas; que está visto en qué medida no puedo fiarme ni de mi padre, ni puedo delegar funciones, porque sale mal; así que he decidido intervenir personalmente tomando el logos para limpiar, fijar y dar un poco de esplendor en la medida de mis posibilidades.
Trataré aquí asuntos importantes para arrojar sobre ellos un poco de luz. Debéis considerar siempre que se trata de opiniones personales, nada despreciables en virtud de la consustancialidad con Padre que se me concede; pero vosotros sabréis qué hacéis con ellos.
Besos para todos; de los míos, no de los de Judas.
